El 70% de los hombres que consumen la pastilla azul no se lo comunican a sus mujeres. Sólo el 1% de los consumidores realizan una consulta médica previa.
Desde que llegó el Viagra, significó para miles de hombres y mujeres la posibilidad de volver a disfrutar del sexo.
Recomendada para mayores de 50 años sin riesgos cardíacos, la pastillita azul se impuso en todos los sectores y su uso se extendió a todas las edades. Lo que no modificó fue la concepción de virilidad asociada a la erección.
Es por ello que la gran mayoría de los hombres y jóvenes que consumen sildenafil citrate (Viagra en su nombre comercial), se lo ocultan a sus parejas, sena estables o pasajeras.
Por este motivo es que alrededor del 70% de los hombres que toman viagra no se lo comunican a sus mujeres.
Así lo confirmó a través de una investigación el urólogo especialista en andrología Manuel López Seoane, quien aseguró que la gran mayoría de sus pacientes aseguran no haber comunicado el consumo del estupefaciente a sus parejas. “El 70% no se anima a decirles por una cuestión de que creen que perderán virilidad”.
La psicóloga y sexóloga Silvia Aguirre, por su parte, aseguró también que “esto se debe a que todavía en la actualidad no se logra terminar con el concepto de que una buena respuesta sexual está asociada a la virilidad masculina”.
López Seoane, reconocido especialista cordobés, aseguró además que hay muchos chicos que desde los 18 años consultan para consumir la pastilla: “Hay jóvenes muy chicos que consultan porque tuvieron alguna experiencia en la que no tuvieron una erección, y yo los derivo a hacer una terapia gestáltica porque no es un problema orgánico sino de autoestima”, añadió.
En este sentido, Silvia Aguirre destacó que en sus consultas es muy frecuente el planteo a la dependencia psicológica del Viagra.
Aguirre añadió además que la principal causa del ocultamiento del consumo por parte de los hombres a sus mujeres es “un fuerte machismo, que aún hoy está muy presente, ellos creen que son menos hombres porque tienen que recurrir a una pastilla”, explicó.
Vale recordar que la disfunción eréctil es un problema frecuente que afecta a más de la mitad de los hombres mayores de 40 años, quienes tienen dificultades para lograr la erección. El estrés, problemas económicos y hasta de autoestima y seguridad personal son claves a la hora de condicionar una relación sexual.
Los especialistas coinciden en que la toma de estupefacientes le quita su connotación más erotizada.
“Cada vez son más frecuentes las consultas de chicos de 18 años. Ellos están mal informados sobre educación sexual a través de la TV o la pornografía, que transmite exigencias que no son naturales, nadie puede mantener una relación sexual durante toda la noche”, aclaró Seoane.
El perfil de los consumidores
Manuel López Seoane, urólogo especialista en andrología, aseguró que la pastilla azul es muy requerida por los hombres separados que siempre fueron fieles a su mujer. “Cuando deben volver a formar pareja se encuentran con una realidad que no conocían y nuevas exigencias”, explicó el profesional.
En tanto, el Viagra también es frecuentemente consumido por “personas que mantienen relaciones extramatrimoniales y quieren ir seguros a ese encuentro sexual ocasional”, añadió.
“Por otro lado están los hombres de entre 50 a 70 años, que es a los que realmente va dirigida la pastilla”, comentó López Seoane.





